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lunes, 10 de junio de 2013

Subgénero del drama: La Tagedia.


TRAGEDIA:


La tragedia y la comedia son los géneros más antiguos del teatro.

La Tragedia clásica se caracteriza por presentar personajes históricos o mitológicos (Reyes, héroes y semidioses), que sufren una desgracia por voluntad de los dioses o el destino. El desenlace es siempre infortunado, ya que termina con la muerte o el castigo del héroe.

 



 Los orígenes

 La tragedia son obras de teatro que tuvieron, según algunas teorías, un origen religio­so. Provienen de los rituales que se ofrecían en honor del dios Dionisio, (Baco en Roma). Para celebrar las fiestas en honor de este dios un coro y un solista can­taban, como parte del hecho religioso, ante el público que participaba en la ceremonia.

Con el transcurrir del tiempo, el solista se convirtió en primer actor o protagonista; luego se agregó un antagonista, y, por último, un tercer personaje, que permitió hacer más compleja la trama.

Los principales autores del llamado período clásico de la literatura griega fueron Esquilo (525-456 a.C,), Sófocles y Eurípides (480-406 a.C.), quienes fijaron los rasgos definitorios del género.


Características de las tragedias:

*Los personajes son nobles; el protagonista está sujeto a un destino adverso, que ha sido fijado por los dioses y del cual no puede escapar. Su destino trágico arrastra a todos los que lo rodean.

*La lengua en que se expresan los personajes se adecua a su categoría social y se caracteriza por su registro formal.

*El objetivo de estas obras es lograr que el lector, ante terribles desgracias, se conmueva y reflexione sus emociones y acciones. Este efecto se conoce con el nombre de catarsis

.


El filósofo griego Aristóteles describió los rasgos comunes que observó en las tragedias de su época:
La unidad de acción. Solamente se escenifica una acción, la cual desencadena los demás sucesos.
La unidad de lugar: La acción transcurre en un solo lugar.
La unidad de tiempo: La acción se desarrolla en un tiempo determinado.


 Partes de la tragedia:

 La tragedia griega clásica no se dividía en actos. Se alternaban los episodios recitados con los actores y las partes líricas cantadas por el coro. Se pueden diferenciar:

 El prólogo: Monólogo o diálogo que inicia el espectáculo, antes de la entrada del coro en él se resume la situación de conflicto inicial.

 El canto del coro: Se desarrolla mientras sus miembros están en escena, los cuadros o escenas representadas por los actores, cada uno se cierra con el canto del coro.

 El éxodo o salida: La situación con que finaliza la tragedia luego de la muerte del protagonista o sus allegados.


Los actores:

Solamente tres actores que recitaban sus parlamentos aparecían en escena en forma simultánea. Se movía entre la escena (especie de decorado) y el proscenio (la parte más cercana al público). Llevaban máscaras para representar a los personajes. Se valían de recursos escénicos de los cuales destacaban las máscaras con que los actores recubrían sus rostros, que además servían para dar mayor volumen a sus voces. Las máscaras eran distintas en cada una de las manifestaciones dramáticas. En la comedia igual que en la tragedia, a veces, un mismo actor disponía de dos máscaras distintas con las que exteriorizaba sus cambiantes estados de ánimo. También usaban coturnos  (calzado alto de suela de corcho) que tenían la función de proporcionar altura al actor que representaba personajes nobles elevándolo por encima del coro y equiparándolo a las grandes dimensiones de la mascara, convirtiéndolo así en un personaje enorme. De este modo, se acrecentaba también la impresión sobre el público.





El Coro:

 El coro se componía de quince miembros o coreutas, y un director: el corifeo, sus palabras eran cantadas y hacían reflexionar al público;se cubrían el rostro con una mascara y sus movimientos se realizaban en una pista circular llamada orquesta.

La raíz del teatro griego es un coro, y por ello aparece siempre en la tragedia. Pero con el tiempo el Coro pierde importancia, se limita a comentar lo que ocurre en la escena, y a marcar, por medio de cantos corales la separación entre dos episodios de la obra; este canto del Coro se llama estásimo.


 





Apóyate también del siguiente video.




POR: Gabriela Rdz.

jueves, 6 de junio de 2013

Análisis de las siguientes tragedias:


ANÁLISIS DE AGAMENÓN:

Basada en la Ilíada, que cuenta la guerra de Troya, se inicia la obra en un palacio: un vigía espera desde hace mucho tiempo noticias sobre la expedición de Agamenón a Troya. El coro interviene para darnos pistas sobre los acontecimientos más recientes.

Un heraldo anuncia la entrada de Agamenón, rey de Micenas y jefe de las fuerzas griegas en la guerra de Troya, quien entra a la ciudad. Agamenón era hijo de Atreo, y sufre la maldición hecha sobre su casa. 

El rey entra en Argos acompañado por Casandra, quien es una esclava que le regaló el ejército. Clitemnestra, su esposa, se queja por la espera y tiene preparado un recibimiento que no es del gusto de Agamenón, sin embargo, este lo acepta.

Casandra tiene poderes proféticos y es hija del rey Príamo a quien Agamenón ganó en la guerra de Esparta contra Troya. Los presagios de la muerte de Agamenón se van volviendo más fuertes y explícitos. El coro va respondiendo a los presagios de este. 

Todos se encuentran en el palacio cuando se escucha el grito de Agamenón: Egisto le da un golpe que lo sume en la inconciencia y Clitemnestra a su vez, le da otro golpe con su espada, que lo decapita. Clitemnestra sale a escena y aparecen los cadáveres de Agamenón y Casandra. El crimen y la venganza se han consumado. Clitemnestra se enorgullece de su acción y admite que es un meticuloso plan urdido anteriormente desde que Agamenón le dio muerte a su hija Ifigenia, en ofrenda al dios Zeus, antes de su partida a la guerra. La venganza también es de Agisto, primo de Agamenón y amante de Clitemnestra. Agisto expone sus razónes: Agamenón había hecho atrocidades con su padre Tiestes en el pasado. 

Es una tragedia donde hay una influencia en toda la obra de lo divino. Se creía que el destino era ya un hecho inamovible e incapaz de cambiar. En toda la obra se vé cómo todos los personajes involucrados no pueden escaparse a su suerte, y a lo que ya está escrito en el linaje maldito. Es una obra de conquista, poder, ambición y guerras.

El dios para esta época era Zeus, quien era el autor de la justicia divina. A él se le ofrecían ritos y homenajes, como la muerte de la hija de Agamenón, un sacrificio por demás, inútil y perverso (desde el punto de vista de un dios que lo requiere)

Aquí todos los personajes se rigen a la voluntad divina sin cuestionamientos. Pareciera que de todas formas, el destino implacable les cobra factura y no hay forma de evadirlo y evitarlo. Por tanto, bajo esta concepción divina, no existe libre albedrío ni libertad.

La visión de la vida es trágica. El hombre llega a sus propios límites en la búsqueda de lo que busca: Clitemnestra, quien nunca logró perdonar a su marido por la muerte de su hija, termina ella misma castigándolo. Pareciera que nadie puede evitar este destino tan atroz. Casandra, la adivina, también es castigada por la mano asesina de Clitemnestra. Muere a la par de Agamenón y no puede evadir ─ni ella misma que es capaz de ver el destino─, del suyo propio.

Agamenón es un hombre con exceso de ambición. Acostumbrado a hacer su voluntad, a los placeres carnales, también es un gran líder. Logra ─no solo por medio de la fuerza física, sino por la astucia─ vencer al enemigo con el famoso Caballo de Troya. Sin embargo, a pesar de esos diez años de lucha, su final es infructuoso. Muere no en batalla, sino en manos de una mujer, su propia esposa. No deja de ser irónico.

El destino de los personajes es un destino común. Casandra vé el futuro y es capaz de hacerlo en comunión con todo el pueblo troyano. 

Egisto, amante de Clitemnestra ─autor junto con esta de la muerte de Agamenón─, busca también la venganza. Hacía años atrás, su padre había muerto por órdenes de Agamenón. Pareciera que todos los personajes tienen sed de venganza, de sangre, como si prevaleciera la famosa ley del Talión “ojo por ojo, diente por diente”.





Edipo Rey:

Un oráculo advirtió a Layo que sería asesinado por su propio hijo. Decidido a cambiar su destino, amarró los pies de su hijo recién nacido y lo entregó a un pastor para que abandonara al recién nacido en una montaña solitaria. El pastor no abandonó al niño y se lo entregó a Pólibo, rey de Corinto, quien le dio el nombre de Edipo y lo adoptó como su propio hijo. El niño no sabía que era adoptado y, cuando un oráculo proclamó que mataría a su padre, abandonó Corinto. Durante su travesía, encontró y mató a Layo, creyendo que el rey de Tebas y sus acompañantes eran una banda de ladrones y así, sin saberlo, se cumplió la profecía.

Solo y sin hogar, Edipo llegó a Tebas, acosado por la Esfinge, que andaba por los caminos que iban a la ciudad, matando y devorando a todos los viajeros que no sabían responder al enigma que les planteaba. Cuando Edipo pudo resolver acertadamente el enigma y dio muerte a la Esfinge. Creyendo que el rey Layo había muerto en manos de asaltantes desconocidos, y agradecidos al viajero por librarlos del monstruo, los tebanos lo recompensaron haciéndolo su rey y dándole a la reina Yocasta por esposa. Durante muchos años la pareja vivió feliz, teniendo cuatro hijos, sin saber que ellos eran en realidad madre e hijo.

Entonces apareció un adivino que hizo dudar a Edipo sobre su real ascendencia, y le dijo que él era el asesino de Layo, por lo que debía ser castigado. Pronto Edipo descubrió que involuntariamente había matado a su padre. Después Yocasta se suicidó, ahorcándose, al saber que Edipo era el hijo que se suponía había muerto y, cuando Edipo se dio cuenta de que ella se había matado se quitó los ojos con unos broches de oro que ella llevaba en su vestido, y abandonó el trono y la ciudad ya que el que había matado a Layo debía recibir la indiferencia y rechazo de todos.

Medea:

Medea era una hechicera hija de Eetes, rey de la Cólquide, y de Idía. Además era sobrina de Circe, la gran, maga, de quien heredó todo lo relativo a su magia.

La historia de Medea está estrechamente relacionada con la de Jasón. Éste emprende su viaje con los Argonautas para ir en busca del Vellocinio de Oro, que se encontraba en la Cólquide. El padre de Jasón, Esón, que era el rey de Yolco en Tesalia, es depuesto por su hermano Pelias, quien entonces intenta impedir que Jasón reclame el trono. Con la esperanza de que éste perezca en la expedición, le persuade de emprender la peligrosa búsqueda del Vellocinio. Jasón reúne a los cincuenta jóvenes más nobles de Grecia para que lo acompañen en el viaje a bordo del Argo.

Cuando la nave alcanza la Cólquide, el rey Eetes afirma que no entregará el Vellocinio a menos que Jasón supere una serie de pruebas demasiado duras. Medea, víctima de la acción de Eros y Afrodita, se enamora perdidamente de Jasón y le ayuda a superar dichas pruebas y llevarse el Vellocinio a cambio de que el héroe se case con ella y la lleve consigo, traicionando así a su familia y a su patria.

Medea y Jasón, junto con el resto de los Argonautas, zarpan, perseguidos por los colquidenses, entre los que se encuentra el padre de Medea. Para escapar de la persecución, ésta mata a su hermano Apsirto y dispersa sus restos en el mar, para que, de esta manera, Eetes pierda tiempo.

También se cuenta que Medea, temiendo ser entregada por los griegos para frenar la persecución, tiende una trampa a su hermano para que Jasón lo mate.

A su llegada a Yolco, descubren que Pelias es el responsable de la muerte de los padres de Jasón y éste le pide de nuevo ayuda a Medea para vengarse. Ella, obedeciendo a su amado, convence a las hijas de Pelias de que es capaz de rejuvenecer a las personas. Estas le piden que rejuvenezca a su padre que se encuentra ya en una edad bastante avanzada. Medea les muestra como hacerlo degollando a una oveja y poniendo sus trozos a hervir. Al momento, un cordero joven salta de la caldera de agua caliente. Convencidas las muchachas, repiten el experimento con su padre, pero al carecer de la magia de Medea, no consiguen que resucite, logrando así la maga su objetivo.

Jasón y Medea parten entonces hacia Corinto y allí tienen dos hijos. Pero toda la felicidad se acaba cuando Jasón rechaza a Medea para casarse con Glauce (o Creusa), hija del rey corintio, Creonte, por voluntad de éste. Entonces, el rey ordena el destierro de Medea. Ésta, asegurándose de que el rey Egeo la acogerá en su patria, pide un día más de estancia en Corinto, deseo que le sea concedido. En ese día, mata a Glauce, enviándole un vestido envenenado. Cuando ésta se lo pone, creyéndolo regalo de boda y símbolo de reconciliación, se ve envuelta en un fuego abrasador que acaba también con la vida de su padre al intentar socorrerla. Acto seguido, temiendo que se tomaran reprimendas contra ellos, Medea mata a sus hijos y huye en un carro de fuego que le proporciona el dios Helios. Jasón se queda sin esposa y sin hijos haciéndose desgraciado y Medea, finalmente, se suicida.
 
 
por: Gabriela Rodríguez. 

miércoles, 5 de junio de 2013

AUTORES TÁGICOS:


 
Esquilo:
Nació en Eleusis (actual Grecia) 525 a.C. Gela, Sicilia, 456 a.C. Trágico griego, vivió en un período de grandeza para Atenas, tras las victorias contra los persas en las batallas de Maratón y Sala mina, en las que participó directamente. Tras su primer éxito, Los persas (472 a.C.), Esquilo realizó un viaje a Sicilia, llamado a la corte de Herón, adonde volvería unos años más tarde para instalarse definitivamente.

De las noventa obras que escribió Esquilo, sólo se han conservado completas siete, entre ellas una trilogía, la Orestíada (Agamenón, Las coéforas y Las Euménides, 478 a.C.). Se considera a Esquilo el fundador del género de la tragedia griega, a partir de la lírica coral, al introducir un segundo actor en escena, lo cual permitió independizar el diálogo del coro, aparte de otras innovaciones en la escenografía y la técnica teatral.

Esquilo llevó a escena los grandes ciclos mitológicos de la historia de Grecia, a través de los cuales reflejó la sumisión del hombre a un destino superior incluso a la voluntad divina, una fatalidad eterna (Moira) que rige la naturaleza y contra la cual los actos individuales son estériles, puro orgullo (hybris, desmesura) abocado al necesario castigo. En sus obras, el héroe trágico, que no se encuentra envuelto en grandes acciones, aparece en el centro de este orden cósmico; el valor simbólico pasa a primer término, frente al tratamiento psicológico.

El género trágico representó una perfecta síntesis de las tensiones culturales que vivía la Grecia clásica entre las creencias religiosas tradicionales y las nuevas tendencias racionalistas y democráticas. Amén de las citadas, las obras de Esquilo que se han conservado son: Las suplicantes (c. 490), Los siete contra Tebas (467) y Prometeo encadenado, obra sobre cuya autoría existen aún dudas.

 

Obras:
Los persas (472 a. C)
 Los siete contra Tebas. (467 a. C)
 Las suplicantes (463 a. C)
Orestíada (458 a. C.) que comprende: Agamenón, Las coéforas, Las Euménides.
Prometeo encadenado..
 






Características de las obras de Esquilo:
Esquilo era muy dado a condensar sus obras en trilogías ligadas, que trataban sobre algún tema en particular, aunque cada parte conservaba su sentido completo y podían ser perfectamente representadas por separado. Los primeros tres dramas de una secuencia de cuatro dramatizaban episodios consecutivos del mismo mito y el drama satírico que seguía contenía una historia relacionada con los mismos. En los concursos dramáticos se representaban tres tragedias además de un drama satírico, con el que se relajaba la tensión del público. Tras su época, la trilogía ligada quedó como una opción ocasional, mientras que muchísimas puestas en escena consistían en cuatro dramas independientes. Los persas (472 a. C.), Los siete contra Tebas y Las suplicantes son dramas de dos actores ya que fue Esquilo el que introdujo el segundo actor en escena, disminuyendo la intervención de los coros, haciendo posible el diálogo y la acción dramática. Los diálogos principales son fundamentalmente entre personajes y coro con una gran variedad de esquemas estructurales y un ritmo de acción más bien lento. Éste es uno de los rasgos principales del arcaísmo del teatro de Esquilo.El interés central de los dramas de Esquilo se halla, principalmente, en la situación y en su desarrollo, más que en los personajes. El personaje que ha sido más trabajado por el autor es Clitemnestra en la Orestíada.Los coros esquileos casi siempre gozan de una personalidad fuerte y peculiar, sus palabras, junto a la música y la danza, contribuyen a llamar la atención sobre los profundos temas del teatro de Esquilo, determinando el tono de todo el drama. Los coros esquileos tienen, a menudo, una importancia sustancial sobre la acción. Las Danaides y las Erinias son, de hecho, las principales protagonistas de sus dramas.
El estilo lírico de Esquilo es claro pero con una fuerte tendencia a lo arcaico y con rasgos homéricos. Sobresalen, al presentar modelos de lenguaje y de imágenes, metáforas, símiles, campos semánticos determinados, elaborándolos hasta los detalles más mínimos y manteniéndolos a lo largo de todo el drama o de la trilogía.

Otra característica peculiar, es el decoro trágico, el protagonista tiene que expresarse como lo que es, por ejemplo, en el caso de Agamenón, éste debe hablar como lo haría un héroe trágico.

También es audaz, y está dotado de una gran imaginación a la hora de aprovechar los aspectos visuales de sus dramas. El contraste entre el vestido de la reina persa al entrar en su carroza y la vuelta de Jerjes vestido sólo de harapos; la caótica entrada del coro en Los siete contra Tebas; Las Danaides de aspecto africano, vestidas exóticamente, su enfrentamiento con los soldados egipcios, la alfombra púrpura que llevará a Agamenón a la muerte, Las Erinias en escena, la procesión que concluye en la Orestíada etcétera, demuestran su dominio de la técnica teatral y la escenografía.
 
Sófocles:
(Colona, hoy parte de Atenas, actual Grecia, 495 a.C.-Atenas, 406 a.C.) Poeta trágico griego. Hijo de un rico armero llamado Sofilo, a los dieciséis años fue elegido director del coro de muchachos para celebrar la victoria de Sala mina. En el 468 a.C. se dio a conocer como autor trágico al vencer a Esquilo en el concurso teatral que se celebraba anualmente en Atenas durante las fiestas dionisíacas, cuyo dominador en los años precedentes había sido Esquilo.

Comenzó así una carrera literaria sin parangón: Sófocles llegó a escribir hasta 123 tragedias para los festivales, en los que se adjudicó, se estima, 24 victorias, frente a las 13 que había logrado Esquilo. Se convirtió en una figura importante en Atenas, y su larga vida coincidió con el momento de máximo esplendor de la ciudad.

Amigo de Herodoto y Pericles, no mostró demasiado interés por la política, pese a lo cual fue elegido dos veces estratego y participó en la expedición ateniense contra Samos (440), acontecimiento que recoge Plutarco en sus Vidas paralelas. Su muerte coincidió con la guerra con Esparta que habría de significar el principio del fin del dominio ateniense, y se dice que el ejército atacante concertó una tregua para que se pudieran celebrar debidamente sus funerales.
 
Obras:
Sófocles escribió hasta el final de su vida. Escribió más de 120 obras ,muchas de ellas grandes tragedias. Escribió para el teatro, al que aportó varias modificaciones: aumentó el número de actores, introdujo los escenarios pintados y amplios en el campo de la acción dramática. Se le atribuye la cantidad de obras mencionadas, aunque en nuestra épocas solamente se conocen siete:”
Áyax.

Edipo Rey.

Las Traquinianas, (Triquinas).
Antígona. Electra.
Filoctetes
Edipo en Colona



Características de sus obras:
Desde el punto de vista formal, se puede decir que una tragedia sofoclea estándar presenta la siguiente estructura: un prólogo, que nos proporciona por medio de una tirada relativamente corta de versos recitados (frecuentemente en trímetros yámbicos) los precedentes del argumento de la obra; la párodo o momento en que el coro hace su entrada, bailando y cantando, a la que siguen los diversos episodios recitados a cargo de los actores. En el transcurso de los sucesivos episodios los actores hacen progresar la acción dramática. Intercalados entre un episodio y otro se suceden diversas intervenciones del coro, los estásimos, en los que el conjunto del coro ocupa su correspondiente lugar en la orquesta bailando sobre el propio terreno y cantando un tipo de composición lírica de métrica abigarrada. Los intervalos entre episodios y estásimos permiten solucionar de pasada el problema técnico del cambio de vestuario de los diversos actores. Estas partes corales o líricas llamadas estásimos suelen presentar la forma de responsión estrófica, es decir, normalmente se comienza con una estrofa, a la que sigue su antistrofa o segundo canto (cuyo esquema métrico, número de versos, etc., se corresponde estrictamente con la estrofa) y ambas unidades suelen cerrarse con un estribillo llamado epodo. Expuesto así el planteamiento de la obra, esta se cierra con la despedida del coro, que abandona también majestuosamente la escena cantando el llamado éxodo.

Esta arquitectura artística se ve lógicamente enriquecida con la existencia de otras subunidades menores que contribuyen a hacer del conjunto una obra de literario refinamiento. Por medio de ellas, el poeta contrapone ideas, argumentos, caracteres o situaciones de la manera más artística. Estos son los conceptos de agón o enfrentamiento entre personajes que defienden ya un punto de vista ya su contrario, a diálogos entrecortados y muy vivos como las esticomitías, en donde a cada personaje corresponde el empleo de un verso alternativo, que a veces se resuelven en interrupciones verbales, la  tirada de versos recitados a cargo de un personaje, amebeos (diálogo lírico entre un actor y algún miembro del coro), etc.

 

Eurípides:
Salamina, actual Grecia, 480 a.C. Pella, hoy desaparecida, actual Grecia, 406 a.C. Poeta trágico griego. De familia humilde, Eurípides tuvo como maestros a Anaxágoras, a los sofistas Protágoras y Pródicos y a Sócrates, cuyas enseñanzas se reflejan en su obra. En el 455 a.C. Eurípides presentó a concurso su primera tragedia, Los Pelíadas, con la que obtuvo el tercer puesto. Seguirían 92 obras más, de las cuales se han conservado diecisiete tragedias, que, sin embargo, poca fama y reconocimiento le aportaron en vida: sólo obtuvo cuatro victorias en los festivales anuales que se celebraban en Atenas, por lo que hacia el final de su vida decidió trasladarse a Macedonia para incorporarse a la corte del rey Arquéalo (408 a.C.), donde según la leyenda fue devorado por unos perros. Incomprendido en su época, Eurípides se convirtió en modelo a imitar ya por los trágicos latinos, y luego su influencia prosiguió durante el neoclasicismo y el Romanticismo alemán (Lessing, Schiller, Goethe).
 Obras conservadas:

Alcestis (438 a. C.)
Medea (431 a. C.)
Los Heraclidas (c. 430 a. C.)
Hipólito (428 a. C.)
Andrómaca (c. 425 a. C.)
Hécuba (c. 424 a. C.)
Suplicantes (c. 423 a. C.)
Electra (c. 420 a. C.)
Heracles (c. 416 a. C.)
Troyanas (415 a
. C.)
Ifigenia entre los Taurus (c. 414 a. C.)
Ion (c. 414 a. C.)
Helena (412 a. C.)
Fenicias (c. 410 a. C.)
Orestes (408 a. C.)
Las Bacantes (406 a. C., póstuma.)
Ifigenia en Áulide (406 a. C., póstuma)
El Cíclope
Rezo.



Características de sus obras:

Las obras de Eurípides representan un cambio de concepción del género trágico, de acuerdo con las nuevas ideas que había aprendido de los sofistas; así, su escepticismo frente a las creencias míticas y religiosas es manifiesto en sus obras, que rebajan el tono heroico y espiritual que habían cultivado Esquilo y Sófocles a un tratamiento más cercano al hombre y la realidad corrientes. El héroe aparece retratado con sus flaquezas y debilidades, dominado por oscuros y secretos sentimientos que le impiden enfrentarse a su destino, del que finalmente es liberado por la intervención de los dioses al término de la obra (recurso llamado deus ex machina, por los artilugios escénicos que usaba para introducir al dios); otras innovaciones suyas son la introducción de un prólogo y la asignación de un papel más reducido al coro. En sus tragedias pasa a primer término el tratamiento psicológico de los personajes, de gran profundidad.

 
 

Gabriela Rodríguez.